Ella, la del alba

Este pequeño libro publicado por  Faro Editorial -Buenos Aires-  en 1997, contiene un solo y largo poema de amor.

Fragmento

El da la espalda.

Y cuando parte, ese minuto de la ausencia

esa fracción de instante

desnuda los viejos terrores

de saberlo

de saberse

el cinco para el peso

la savia para el tallo

la canción para olvidarlo.

Pero ella, la del alba,

la que sabe de Ud., que en realidad no sabe

ser el dueño en la hoja de su block

la letra de su lápiz;

ésa,

que gira, rueda, se enternece

y arrebata

en la triste

mansa

amorosa

violencia;

ésa, la del alba,

la que dice lo que Ud. no dice cada vez que su nombre

toda vez que su nombre

Ud. lo sabe, sí.

Pero no entiende, Sr., no entiende todavía

cuánto.

El da la espalda.

Se pone la distancia encima y va

perdiéndose en la mucha gente

en los ruidos de siempre

a la hora normal

de la costumbre

Ud. es tan mentiroso, Sr.

Porque no es cierto su clamor: allí está mi nombre.

Porque no es cierto su éxtasis: allí está mi cuerpo

bajo el suyo.

Porque no es cierta su pasión, sus fuegos,

sus fugas, sus amigos, la existencia tan profunda

sin mí.