Diario bajo el colchón

2001, mi último libro publicado de lecturas para niños.

Son lecturas escolares si lo desea el docente. Pero también son textos para niños que disfrutan con una historia sobre sus propias vivencias. 

Otoño

A pesar del otoño, hace calor. Muchísimo.

Estoy en mi habitación intentando el estudio de la Laguna de Mar Chiquita, pero no hay caso. Leo agua y me imagino sumergido en el fresco colchón…tan salado.

Dicen que allí flotaría hasta el padrino Domingo ¡que pesa 120 kilos!

 Abro la ventana y una oleada de aire caliente, me obliga a cerrarla con rapidez. ¿Calor?

O Claudia parada en puntas de pie en la puerta de su casa y mirando algo…algo. No sé.

Dicen que bandadas de cigüeñas surcan el cielo tan azul, como de pura inmensidad. 

 Cigüeñas. Claudia. Calor.

-¡Vamos! ¡Vamos! La leche está servida!

-Ya, mamá. Ya voy. Termino de estudiar los criaderos de nutria y estoy con ustedes.

Y todo porque pensar en Claudia me ha hecho poner colorado.

-Seño… ¿qué es un edificio? -pregunto aprovechando el largo recreo.

La maestra me mira sorprendida.

-¿Cómo…?

Pero ella, que sabe tantas cosas, contesta de inmediato  ‘Nuestro cuerpo es un edificio maravilloso ¿no?’

Y agrega:

-En la próxima hora vamos a conversar de ese tema.

Sí. Sí. Sí. 

tum tum    tum-tum     tumtumtum

¿Han escuchado? Es mi corazón el que da saltitos de alegría porque esto de crecer, para mí, es un misterio

 ¿Quiere que le diga algo, Seño? 

 ¡USTED SI QUE ES UNA GRAN SEÑORITA!